Key Words:cyberpoliticscontents media civil society social time |
Author(-s):Eduardo Higuera Bonfil |
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Abstract:Considerada generalmente como un instrumento que favorece la diversidad y medio para dar a conocer los puntos de vista alternativos de grupos sociales la red puede ser una herramienta de dos filos cuando los políticos y el gobierno aprovechan las posibilidades de la red en detrimento de la diversidad y el diálogo político |
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Paper content:
PENSANDO UN PAÍS-MOSAICO Aunque todos los países tienen sus propias características que los hacen únicos y diferentes a los demás pocos ejemplos logran el nivel de complejidad de México. La convivencia de la diversidad y el contraste parece ser la regla que conjunta las distintas realidades, unas superpuestas, otras en convivencia in-cómoda, que conforman conjuntamente los fragmentos de un gran mosaico nacional. La imagen de México es al parece un anecdotario interminable donde caben los pueblos con quinientos años de sojuzgamiento y los movimientos guerrilleros que usan la red con más eficacia para lograr sus cometidos que las armas; un país dónde las vanguardias (1) del siglo XX parecen estar aún vivas y presentes al lado de los ídolos de las culturas indígenas precolombinas y las expresiones de una ciber comunidad creciente y cada vez más dinámica. Mirando con cuidado podemos esta mezcla de sucesos y características como si fueran pequeñas piedras de colores: modernidad, tradición, futurismo, atraso y desarrollo en la gran imagen mental de un país conocido por ser como regla una excepción a muchas normas. Al hablar de nuestro país los mexicanos evocamos el puente cultural entre la cuenca del pacífico, el viejo mundo y la América indígena; recordamos con cierto pesar que somos la puerta entre el sur latino y el norte anglo parlante y nos damos cuenta que tenemos como siempre una parte de nosotros en el pasado mientras tratamos de construir un futuro. En esta situación de perenne contraste podemos observar que ninguna área de la vida mexicana se sustrae a esta noción de cohabitación improbable carácter pero real. Es quizá por esto que la política y los usos de la red en México han tomado un giro diferente e interesante durante el último año. LA RED DENTRO DE UN PAÍS CON REZAGOS EDUCATIVOS Dentro de México, donde el desarrollo de la red ha alcanzado niveles de crecimiento del 33% (2) por ciento el último año, podemos observar que las TIC, heraldos del ciber futuro que abre posibilidades, siguen siendo un privilegio de unos cuantos que además del poder adquisitivo (3) tienen la educación mínima necesaria para poder acceder a tales recursos (4). Así los contrastes nacionales continuan incluso en el campo de la construcción de una ciber comunidad mexicana, ensanchando la brecha digital. Esta diversidad de elementos a considerar han hecho que esfuerzos importantes como E-México, a pesar del apoyo del gobierno federal, carezcan de verdadero impacto a corto plazo en la inclusión de las comunidades dentro de una construcción de la virtualidad nacional o de una ciber cultura arraigada a lo largo y ancho del país. De igual forma la inclusión de los recursos del ciber espacio deja las posibilidades –creativas, de militancia partidista, de desarrollo social, de comunicación personal- en manos de una parte menor de la población, un asunto grave cuando introducimos un elemento más a este mosaico: la política con un acento mexicano. Es en este punto donde el uso TIC difiere de la concepción que muchos trabajos le han dado como ventana y escaparate alternativo a procesos como la globalización o agencias de contrainformación (5). El proceso electoral en el que se eligió al presidente de la república para el período 2006-2012 fue un momento, que todavía no termina del todo, en el que los grupos en lucha por el poder usaron la red para dar voces a algunos de las peores características de la política mexicana en detrimento del proceso democratizador y, por tanto, de la sociedad civil en general. UN PÚBLICO VOTANTE CAUTIVO Y CAUTIVADO A pesar de que se ha hablado de que la red nunca tendrá tanta penetración en la conciencia de una nación como el discurso televisivo, ya que éste último conforma al primero y condiciona a la futura ciber audiencia (6) podemos pensar con cierta seguridad que los cibernautas mexicanos a pesar de ser un público minoritario (7) frente a masa televisiva sufren un creciente influencia por parte de los mensajes que reciben de la red por el tiempo que pasan conectados a la misma y el uso que le dan (8). Hay que recordar que en México muchas personas en edad laboral han sustituido las horas frente al caleidoscopio por las horas frente al monitor de su computadora personal o de trabajo chateando o leyendo mails de trabajo y personales en los que se incluyen buena parte de spam. Basta con poner atención a las pláticas de café o en las reuniones sociales de un sector importante de la población para poder percatarnos que los comentarios "el mail que recibí" o en "el (powerpoint, video, animación) que me enviaron dice que..." son casi tan frecuentes como el conocido "lo ví en la tele". Así pues la dinámica de la audiencia ante los medios ha ido transformándose. Esto es en parte una consecuencia de la historia de los medios masivos mexicanos lo cual ha provocado en un gran número de personas rechazo a lo que ahí se presenta por dudoso. Un gran número de personas considera que la televisión, hoy en día, y sus comunicadores han ido perdiendo credibilidad (9) mientras que las comunicaciones por internet aun conservan cierto aire de personalización. Esto es, se tiene la percepción de alejamiento de los mensajes estandarizados de los mass media y entran en el plano de las confidencias individuales donde deja de existir la institucionalización del mensaje y el manejo de los recursos es libre en contenido y por tanto debatibles. Este fenómeno es llamativo puesto que la percepción d ela red se acerca a el uso que altermundistas y grupos disidentes hacen d ela misma, sin que exista en realidad un motivo real para que los mexicanos pensemos así. Sin embargo, en un ejercicio inédito dentro de nuestra historia política, se pudo percibir un uso de la red diferente a esta percepción puesto que la red no sirvió como instrumento de lucha por parte de grupos sociales alternativos o causas de la sociedad civil. Fueron los partidos políticos hicieron un uso extenso de la red en forma de publicidad dentro de los banners de sitios de entretenimiento e información durante la pasada campaña presidencial que concluyó el 2 de julio con la elección del candidato de Acción Nacional Felipe Calderón Hinojosa (10). Los partidos y algunos grupos "civiles" de clara procedencia partidista recurrieron a la creación de blogs en la red con fines propagandísticos y de campaña, utilizaron listas de correos para enviar videos y presentaciones de power point como parte no regulada de la contienda electoral y aprovecharon el vacío legal que esta novel práctica tenía enfrente para azuzar el temor de las personas en un país donde la confianza en las instituciones es mínima (11). Si a este escenario sumamos que, por primera vez en mas de medio siglo, las elecciones presidenciales se realizaron con un partido político diferente al PRI en el poder podemos ver por qué esta campaña –tanto la tradicional como la virtual- fueron tildadas por muchos analistas como "guerra sucia" electoral. USOS Y COSTUMBRES DE UNA NACIENTE DEMOCRACIA Aparentemente, con el arribo de la alternancia de partidos en el gobierno en el año 2000, se podía pensar que las viejas actitudes de uso discrecional del poder desde la estructura gubernamental mexicana podía ser algo del pasado. Sin embargo hay lastres que con su peso han aminorado el paso de democratización y que han influido de forma decisiva en el proceso electoral de éste año. A pesar del existencia de un cambio innegable en algunas áreas también podemos ver que siguen perdurando muchos aspectos estructurales y sistémicos creados por el régimen hegemónico del PRI que no han sido modificado por el gobierno panista a pesar de una expectativa en la opinión de los electores de que muchas de estas tradiciones desaparecerían a partir de la elección de Vicente Fox Quesada. Expectativa fundada en la larga tradición crítica del partido Acción Nacional ante la falta de democracia durante decenios y el mal uso del poder de un estado agigantado por su ansia de dominio y control social. Uno de los pesos heredados más importantes por los setenta años de régimen priísta es la percepción de que la corrupción sigue siendo un factor importante de nuestra vida diaria (12). Una forma de corrupción política es el mantener al propio grupo en el poder a como dé lugar o el lograr llegar a éste por los medios necesarios, aún ponernos al nivel del enemigo para derrotarlo. Estos lastres sistémicos y psicológicos sumados a la falta real de un marco legal que contenga las prácticas mas amañadas de las campañas políticas, así como a las actividades de los llamados poderes fácticos, ha permitido acciones de propaganda vía internet por parte de los principales contendientes que en el mejor de los casos se pueden considerar poco objetivas y sensatas y en el peor un ejercicio de propaganda calumniante y provocadora. Esta situación pudo ser considerada como una etapa natural en el proceso de democratización de un país que durante la gran mayoría del siglo XX no tuvo un ejercicio real de sus derechos políticos, sin embrago en realidad denota un uso de los espacios reales y virtuales de acuerdo con algunas costumbres políticas arraigadas en la política nacional.
Así, lo que debería de ser un ejercicio discursivo claro y sin trabas que fomente el nacimiento de una nueva conciencia electoral entre los ciudadanos del país, se ha transformado en una lucha de argumentaciones mutuamente excluyentes. Los procedimientos de exclusión planteados por Foucault -prohibición, la separación de la locura, la búsqueda de la verdad exclusiva- aparecen convertidos en ejes principales en esta confrontación donde no cabía procesos de acercamiento o de inclusión del otro. Un proceso de exclusión que a pesar de la recién adquirida democratización de la vida política mexicana no ha desaparecido sino que por el contrario parecen más evidentes y claros a los ojos del observador. La gravedad de esta situación aumenta cuando analizamos que el uso de la red con fines políticos parece confirmar los miedos que en algunos momentos se han planteado. Pareciera, por el proceder de los candidatos y sus partidos, que la posibilidad que el uso de la red con fines políticos no esté fomentando en realidad la democracia sino todo lo contrario es más una realidad hoy que nunca antes. La red funcionando no como aglutinador de la aldea global dond elas TIC ayudan al crecimiento y desarrollo, la negación de que finalmente se dé la creación de un brillante futuro del ser digital negropontiano. La manipulación politica de las conciencias individuales a través de una red que sirve sino como vehículo de marginación y división política que amenaza los cimientos de la democracia misma (13). EL MARCO DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES El año de 2006 fue trascendente para muchos mexicanos ya que se ponía a prueba si el recién ganado status de país democrático se podía sostener ante la prueba de un proceso electoral en condiciones de libertad y competencia razonables. De los tres partidos políticos con posibilidades reales de acceder a la presidencia sólo el centro izquierdista Partido de la Revolución Democrática se planteo de principio la reducción de sus gastos mediáticos y de campaña ya que estos son casi completamente cubiertos por el dinero del erario público. Sin embargo en los meses finales revirtieron esat política y entraron de lleno ala batalla mediático-virtual. Los demás partidos, chicos y grandes, buscaron desde el inicio de la contienda a través de los medios masivos de comunicación, hacerse presentes en el imaginario cotidiano de los electores. De forma paralela y con creciente intensidad a lo largo de la campaña se percibió un uso de las listas de correo, blogs, páginas de organizaciones "ciudadanas" vinculadas con los partidos políticos que "denunciaban" los defectos políticos, personales de partido y llegaban al extremo de incluso azuzar el miedo de clase dejando de lado el debate de proyectos e ideologías (14). En diversas ocasiones estas elecciones fueron planteadas por los analistas como históricas pues de ellas se derivarían los lineamientos del país por los próximos 20 o 30 años. Este razonamiento también permeo hacia las comunicaciones de internet donde el miedo a las crisis económicas recurrentes de la historia nacional se utilizó como un arma. El discurso del principal opositor se le calificó de populista y de loco sin ningún contenido de verdad ni de importancia por lo que no era digno de ser considerado (15). Por otra parte la oposición con mayores posibilidades de triunfo encaraba el discurso del candidato oficialista como predica que faltaba a la verdad, instalándose así también en la exclusión discursiva dónde sólo una parte, nosotros, podía tener toda la verdad. El candidato panista no poseía ninguna virtud ni veracidad en sus planteamientos por lo que era imposible que se le aceptara como una opción de proyecto con futuro. La tardía ciber campaña del PRD se ancló en gran medida en esta descalificación formándose así una especie de campañas espejo donde el dialogo era erradicado desde el principio y la radicalización de unos y otros era la única vía posible. Así el marco de la campaña presidencial se convirtió en un constante y politizado ejercicio de re-creación de la realidad por medio de mensajes masivos de correo-e donde los recursos de la red no servían sino como elementos de separación política que contribuían a la incubación de los conflictos que estallaron de forma posterior a la elección. LA CIBER MUCHEDUMBRE MEXICANA Un suceso que llama la atención dentro de todo este proceso es la conformación de una variante de la muchedumbre clásica de Le Bon (16) en versión virtual se conservaron algunas características descritas por éste en la forma de responder de los grupos humanos numerosos. De acuerdo con su libro la Psicología de las muchedumbres estos rasgos vuelven aun más delicado y riesgoso el uso de la internet como arma factor propagandístico de división política. La muchedumbre era una muchedumbre de la era digital en la que la cercanía física era improbable e incluso innecesaria para que las reacciones básicas de las emociones y las imágenes dominaban la conciencia colectiva. Pareciera que aun a pesar del acceso a la información casi infinita que nos permite la red muchos de los individuos fueron objeto del mismo influjo que Gustave Le Bon nos mencionaba como parte del alma de una muchedumbre "donde se pierde la capacidad intelectual" En los correos electrónicos que se enviaron a los votantes con acceso a red se intentó construir imágenes reforzadoras de la visión excluyente hacia el candidato opuesto y al mismo tiempo elevar la imagen y el discurso del candidato propio apoyado de una forma, como ya hemos dicho, sumamente peligrosa para el proceso democrático que se intentaba construir. Estos correos apelaban no al individuo razonable sino al miembro de un grupo gregario, la ciber muchedumbre antítesis de la smart mob, que más allá de intentar comprender respondía ante los impulsos que recibía con miedo y agresividad. Así pues lo que primaba eran las imágenes que nos remitían al "saqueo del país", "al endeudamiento del futuro de las futuras generaciones de mexicanos", "a las manos limpias / sucias de cada candidato", a la intolerancia de cada participante y un largo etcétera que no fue mas que la confirmación de que el discurso electoral mexicano se ha transformado en imágenes auto confirmadoras y exo descalificantes. Se puede argumentar que en la lucha democrática por el poder es común encontrar ejemplos donde uno u otro candidato se centran más en la denostación y la descalificación discursiva del contrario. Sin embargo pocos casos tienen la característica mexicana de una falta casi total de leyes que regulen el uso de los medios electrónicos en su venta de espacios, en el control de organizaciones "ciudadanas" y sus comunicaciones, en intervención de organismos sectoriales con fuertes intereses con campañas paralelas y con intervención directa del presidente en el proceso electoral. Esta falta de regulación deriva de un sistema político pensado para que él que detenta el poder permanezca en éste como de lugar hace terreno fértil para el uso de comunicación sesgada que más que informar desinforma o mal informa en el mejor de los casos al no presentar los hechos de forma clara y precisa. (17) Esto es especialmente evidente cuando la comunicación es realizada por instancias aparentemente ciudadanas y por particulares miembros de la ciber muchedumbre que reenvían y replican los mensajes de miedo y descalificación. La problemática que surgida de esta situación es clara. Las posibilidades de diversidad que nos presenta la red como uno de sus atributos corren el riesgo de ser canceladas en muchos sentidos en el ámbito político cuando se utiliza sin control de ningún tipo. Por otra parte, a pesar de las buenas intenciones de muchos de los participantes de la ciber muchedumbre electoral, la replica de una información sesgada y muchas veces difamatorias no ayuda a aumentar la información de las personas y de la ciber comunidad en general, sino fomentar una desinformación cada vez más aguda. En el momento en que tecleamos send en nuestro correo electrónico sin hacer el mínimo esfuerzo por corroborar la información que estamos reenviando caemos en la irracionalidad de la muchedumbre y, al mismo tiempo, no fomentamos el debate necesario para la conservación del proceso democrático en el cual creemos participar. (18) La cancelación de las posibilidades benéficas de la red como instrumento político no dejan un vacío, sino por el contrario se llenan rápidamente con manejos políticos que fomentan estos mismos usos con fines facciosos. UNA ADVERTENCIA PARA EL FUTURO El día 5 de septiembre de éste años el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), máximo órgano judicial en materia electoral de México y cuya decisión es inatacable incluso por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dio su fallo acerca de la calificación de la elección presidencial y nombró a Felipe Calderón como presidente electo de México. Un fallo que en su justificación habló de la injerencia del gobierno en el proceso, que hablo de las campañas política negativas que influyeron en el resultado de la elección aunque se lavo las manos al declarar no tener conocimiento suficiente para poder medir la importancia de dicha influencia. Esta acción que debió cerrar el círculo de conflicto que se inicio con la "guerra sucia" electoral no fue sino un capítulo más en esta obra inconclusa. De inmediato se dieron los pronunciamientos, los cuestionamientos y las planeaciones para que cada bando abordara la nueva situación desde su particular trinchera. Haciendo eco de estas acciones, como en todo momento antes y después de las elecciones del 2 de julio, el ciberespacio hizo se volvió a llenar de esta toma de posiciones políticas. Nuevamente se enviaron correos masivos hablando desde el punto de vista de cada parte que inundaron las cuentas de los usuarios y buscaban motivar a la acción. Por medio de la red se alentaron plantones en importantes calles de la capital, se convocó a exitosas marchas de protesta y fracasadas marchas de celebración, se hicieron llamados para convenciones democráticas que elegirían a un presidente legítimo por medio de la aclamación de la muchedumbre real, origen y fundamento de la ciber muchedumbre, y despreciando el orden institucional vigente. Todo el proceso de calificación de la elección sucedió sin que los ánimos se calmaran o la conciliación nacional tuviera lugar, al contrario se profundizaron las tomas de posición y se radicalizaron las posturas al punto de que para muchos mexicanos existen en la actualidad tres presidentes de la nación. La solución a esta situación y al uso inadecuado de la floreciente ciber comunidad, que no muchedumbre, mexicana todavía está al alcance pero no por mucho tiempo. No existe una solución fácil y autoritaria como sería prohibir el envió de cierto tipo de correos con contenido partidista como lo han hecho algunas instituciones y empresas, tampoco se encuentra en una mera toma de conciencia por parte los usuarios mexicanos de la red. La solución a este conflicto solo se puede lograr por medio de un esfuerzo conjunto que evite la construcción de uso de la red alterno a la positiva concepción de la red como vehículo de proyectos alternativos. Una parte sustancial de esta acción debe partir de un gobierno con la intención de legislar en bien de la democracia mejores y más estrictas normas que permitan acotar el uso del miedo y la exclusión como armas en la arena política. También se debe estar dispuesto a absorber los costos políticos que significará el enfrentarse a los grupos y facciones que sacan provecho de la actual situación. La reforma de las leyes de comunicación en México y del papel del estado en la vida pública debe ser asimismo replanteado por los gobernantes si en realidad quieren reducir la ventana de oportunidades para futuros conflictos y suspicacias pre y post electorales. Por otra parte los organismo ciudadanos electorales deben ampliar sus facultades para poder vigilar de forma clara las actividades de supuestos grupos ciudadanos que actúan por medio de la red y que no son otra cosa que una versión moderna y soft de los viejos grupos de choque e intimidación al estilo de las SA hitlerianas donde el dialogo con el enemigo era impensable. Esta vigilancia no debe ser con ánimo o intención represiva, muy al contrario se debe fomentar el intercambio de información entre los actores políticos, los contenidos de los medios masivos de comunicación y la transparencia en las informaciones que son lanzadas al ciberespacio. Finalmente, y me parece más difícilmente, se debe iniciar por parte de las OSC un esfuerzo por concientizar a los ciudadanos, en especial los jóvenes, de las herramientas que la red y las TIC les dan para poder comprobar la información que les llega a sus cuentas de correo electrónico por parte de remitentes institucionalizados o de personas aparentemente preocupadas. El mosaico mexicano de la diversidad se encuentra en un momento de posibilidades encontradas. Los nuevos colores que trajeron la libertad política y la capacidad de elegir libremente nuestras autoridades puede ser cubierto por una capa de pintura que oculte estas posibilidades al observador. Una capa de pintura que borre los colores que representan esa capacidad de ser puentes y puertas de la que hablábamos al principio de esta reflexión, cortando de tajo la posibilidad de realmente influir en nuestra democracia como ciudadanos y reduciéndonos a ser una ciber muchedumbre asustada que haga suya los peores aspectos de un régimen pasado en conjunto con lo mas lúgubre de las posibilidades de una comunidad virtual. BIBLIOGRAFÍA ç [ ] Noción por demás extraña ya que las vanguardias tradicionalmente llegan tarde a nuestro país y son adaptadas al entorno mexicano por lo que no se entiende del todo esta concepción tan arraigada en el imaginario nacional [2] De acuerdo con la AMIPCI el total de usuarios de internet en México es de 20,2 millones de personas sobre un total de 103 millones de habitantes http://www.amipci.org.mx/temp/boletin_vi _eei_amipci2006-0663925001160675225OB.pd f [3] Pese al crecimiento del número de usuarios de internet el costo de una computadora con capacidad para acceder a la red va desde los 900 USD en adelante mientras que el ingreso promedio mensual de un mexicano ocupado es de 4360 pesos (430 USD), menos de la mitad del costo de un equipo de cómputo barato http://www.observatoriolaboral.gob.mx/in dex.asp?index=16 [4] De acuerdo con el informe del Sistema Nacional de Indicadores Educativos de los estados Unidos Mexicano (SININDE) en su informe 2005 el índice de analfabetismo nacional es de 8.2 % lo cual muestra que aproximadamente ocho millones y medios de personas de 15 años o más no son capaces de escribir/leer un recado y por lo tanto no son capaces de usar recursos como internet. El índice de analfabetismo infantil no se menciona en dicho informe por lo que puede ser que este número sea mucho mayor. [5] [6] Sartori, Giovanni. Homo Videns. Editorial Taurus, 2003 España [7] De acuerdo con cifras de la AMIPCI el crecimiento de la red en el último año da como resultado un total de 20.2 millones de usuarios, menos de una quinta parte de la población del país ver: http://www.amipci.org.mx/en_los_medios.p hp?mcmvme=289&vx=i [8] El informe anual AMPICI 2006 estima que el tiempo promedio de conexión diaria de los internautas en México es de una a dos horas diarias siendo sus fines principales son entretenimiento e investigación personal y su principal actividad social en la red el uso del correo electrónico http://www.amipci.org.mx/estudios.php [9] http://www.jornada.unam.mx/2006/08/25/00 6o1eco.php [ 0] Cabe preguntarse si este uso de la red no es un subproducto de la legislación electoral mexicana que da el monopolio de la actuación política a los partidos políticos al no permitir candidaturas ciudadanas o independientes [11] Informe de consulta Mitofsky sobre confianza en las instituciones octubre 2006 http://www.espacioblog.com/myfiles/opini on-publica/Confianza-en-instituciones-ag osto-2006.pdf [12] http://www.funcionpublica.gob.mx/indices /doctos/ipc_2005.pdf [13] Sustein, Cass. República.com. editorial Paidos, España 2003 [14] En un notable ejemplo de esto último podemos citar una presentación de PWP enviada masivamente con el título "peligro para México" dónde se planteaba que de ganar el candidato del PRD se obligaría a todas las personas que tuvieran una casa propia de más de una habitación a compartir ésta con pobres y marginados como parte del plan de gobierno de López Obrador fomentando una visión clasista francamente risible si no fuera porque fue una idea que muchos creyeron posible [15] El desarrollo de estas formas de exclusión discursiva son desarrolladas en: Foucalt, Michel. El orden del discurso. Tusquets editores, Barcelona 2002 [16] Le Bon Gustave, Psicología de las muchedumbres, 1911. [17] Sartori, Giovanni op. cit. [18] Sustein, Cass op. cit. |
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